Una de las primeras dudas al consultar a un abogado es cuánto va a costar. Conocer las modalidades más habituales te ayuda a decidir con claridad.
Honorarios fijos
Se acuerda un monto cerrado por una tarea determinada, como redactar un contrato o tramitar una sucesión simple. Es previsible y fácil de presupuestar.
Honorarios por hora
Se factura el tiempo efectivamente dedicado. Es frecuente en asesoramiento a empresas o casos de duración incierta.
Porcentaje sobre el resultado
En algunos reclamos se pacta un porcentaje de lo obtenido. Es importante que quede por escrito y que se aclare qué gastos están incluidos.
Qué preguntar antes de contratar
Pedí un presupuesto por escrito, consultá qué incluye y qué no (tasas, peritos, mediación), cómo serán los pagos y con qué frecuencia recibirás novedades del caso.
Nuestra forma de trabajar
Ofrecemos una primera consulta sin cargo y presupuestos claros por escrito, para que sepas desde el comienzo qué esperar.
Este artículo es informativo y no reemplaza el asesoramiento legal personalizado. Cada caso tiene particularidades que conviene analizar con un abogado.



